La Polemica Stalingrado y las posturas ideologicas.
Quienes nos conocen, pueden dar fe de cuanto nos gusta debatir y de nuestra testarudez con todo lo bueno pero también malo que eso implica. Nuestra de ese gusto por la polémica, con nuestros amigos de La Buhardilla hemos tenido o tenemos un intercambio dialéctico en el cual se ha juntado la confrontación de paradigmas historiográficos, acusaciones personales y la impersonalidad de los medios electrónicos de comunicación que puede dar lugar a confusiones varias o a malinterpretar intenciones, etc.
Por tanto, vamos a intentar analizar y con rigor los elementos de discusión para aclarar la confusión.
Se discute la importancia de Stalingrado. Tenemos que reconocer que la rendición de las tropas del mariscal Von Paulus supuso un punto de inflexión en la guerra ya que demostró cual era el limite de los ejércitos alemanes en el frente oriental. Hay un dicho entre los militares que dice “los aficionados hablan de tácticas, los profesionales hablamos de logística”. Sin pretender ser un profesional de la milicia, como en alguno ocasión nos han dicho, en Stalingrado se vio al ejercito nazi desplegado en un frente no solo inmenso, sino también como se abrieron ejes de ataque sin la debida logística. Los soviéticos, a lo largo de su Gran Guerra Patriótica, tras una gran ofensiva, paralizaban sus operaciones porque habían llegado al limite de sus líneas de abastecimiento.
Los angloamericanos en vísperas de la Operación Market Garden (Invasión aerotransportada sobre Holanda para tomar los puentes sobre el Rhin y terminar la guerra antes de las Navidades del 44) tuvieron que paralizar el avance vertiginoso del III Ejercito de Patton. Sin embargo los alemanes para llegar a los campos petrolíferos del Caucaso alargaron afortunadamente para el mundo, sus líneas de abastecimiento hasta mas allá de sus limites.
Por tanto Stalingrado no solo fue una batalla en la que alguien planteo mejor o peor las distintas operaciones. La derrota de Stalingrado fue también producto de una logística pésima que no tuvo en cuenta las distancias y el abastecimiento de tropas, además de los errores del mando alemán, etc.
La polémica se inicio porque nosotros sin restar importancia a Stalingrado (Manu Leguineche en su excelente Los años de la Infamia, hablaba que Stalingrado pudo ser el final del principio frente a la tradicional visión del inicio del fin) hablábamos que Kursk también fue determinante, al ser la batalla en la que el III Reich puso gran parte de sus reservas en juego y perdió. De este modo, tras Stalingrado Hitler y sus generales disponían de fuerzas de maniobra respetables para haber desarrollado una campaña distinta a lo que fue Kursk. Tras esta batalla, el III Reich, que siempre ando escaso de elementos de reemplazo de los perdidos, perdió gran parte de sus mejores reservas, teniendo no que plantear una campaña a la defensiva, sino que tuvo que plantear una campaña en retirada.
Nuestros amigos de La Buhardilla nos respondían hablando de hipótesis de “que hubiera pasado si...” a lo que nosotros, teniendo en cuenta que la Historia Ficción no debe ser mas que mero ejercicio de disfrute intelectual por razones obvias, propusimos la alternativa de una campaña defensiva sin apostarse el todo o nada sus reservas en Kursk. Debemos tener en cuenta que precisamente en el invierno del 41, los alemanes estuvieron a la defensiva y mantuvieron el frente, pudiendo lanzar en primavera y verano las ofensivas que llevaron a los alemanes a sitiar Stalingrado.
La respuesta a nuestras criticas, fue el plantear que EE.UU. no hizo apenas nada en la II Guerra Mundial aun admitiendo la buena fe de los envíos de suministros a la URSS, pero pareciendo que EE.UU. no hizo nada, lo cual es una aberración histórica tan grande como minusvalorar el papel fundamental de la URSS para acabar con el III Reich o plantear que la II Guerra Mundial fue ganada únicamente por los yankees.
A esto se suma la creencia de que nuestros aceptados o incorrectos juicios históricos están mediatizados por nuestras creencias políticas. Suponemos que eso sucede en todos los historiadores. La diferencia es si te dejas arrastrar por estas o intentas aplicando análisis mentales adecuados, reducirlas al máximo.
Se nos contesto diciendo que el peligro nipón era mínimo, ya que nosotros además de plantear que EE.UU. no tenia un verdadero ejercito en comparación con los beligerantes, manteníamos que a EE.UU. le interesaba mas batir a Japón que a Alemania, a pesar del “Alemania primero”. Debemos recordar que en el 41 Japón era la tercera o segunda potencia naval y que tenia la mejor aviación naval del momento. No fueron precisamente los británicos, expulsados de Hong – Kong y de su gran bastión de Singapur los que se acercaron a las islas japonesas. Los australianos a cambio de tener sus fuerzas apoyando a los británicos (posiblemente los soldados mas duros del bando aliado), por la amenaza real de invasión japonesa de Australia, recibieron divisiones norteamericanas para apoyar su defensa.
No debemos olvidar, que EE.UU. tenia una guerra fría abierta con Japón, apoyando a China cuando se inicio la política expansionista nipona y que fue la política norteamericana, el casus belli para que se decidiera iniciar una guerra a muerte con EE.UU. a pesar de las iniciativas en contra del Almirante Yamamoto, que sabia que una vez que el gigante industrial se despertara Japón estaba condenado salvo que lograse una victoria total y rápido. Tampoco debemos olvidar, que fue quien Hitler declaro la guerra a EE.UU. y no Roosevelt a Hitler, como tampoco lo hizo la URSS a Japón hasta días antes de anunciarse la rendición nipona.
Por todo esto y sin caer en los tópicos de que buenos son los norteamericanos que nos salvaron a nosotros mismos propios de quien se deja influir por la ideología de cada uno y sabiendo que en este campo, nuestro amigo y colega de la Buhardilla sabe mas de datos concretos, pensamos que Stalingrado fue un momento cumbre en la lucha contra el nazismo. Pero el fin del nazismo no fue por Stalingrado.
Uno de los principios que todo historiador debe saber, es que en Historia se da la multicausalidad., es decir, que un proceso histórico es el resultado de muchos eventos y causas. Por tanto Stalingrado fue muy importante para el fin de Hitler, pero como también lo fue Kursk. No debemos dedicarnos, quienes nos dedicamos al campo de la Historia y de la enseñanza, a la historia ficción, salvo para tener un mero entretenimiento. Espero haber cerrado esta polémica, admitiendo que quizás en un momento de apasionamiento y en medios tan impersonales como estos, se puede confundir un intercambio de opiniones, con ciertos ataques personales, los cuales nunca han sido nuestros pensamientos, como sabe quienes nos conocen.
Esperemos que esta polémica historiográfica os invite a participar en un tema tan interesante como es el de la reflexión histórica.
Saludos a todos.

posdata: Os ponemos el email de la Ministra de Kultura, para que si os animáis, mandéis un email (informa.admini@sgt.mcu.es)mostrando vuestra justa indignación ante el proyecto de ley antipirateria y la posibilidad de agravar la brecha digital española con el canon del ADSL.



La Torre Atalaya. — 2005-05-02 16:09:34